Los principales hechos policiales que han ocurrido durante las últimas madrugadas en Punta Arenas han estado derechamente relacionados con el consumo de alcohol.
Choques, apuñalamientos, violencia intrafamiliar y hasta robos han sido protagonizados por personas que han consumido alcohol en exceso. Esta es una problemática en Magallanes y se viene dando desde hace varias décadas. Lo peor: no ha logrado ser frenada.
Carabineros lo reconoce y apunta incluso a que en esta zona se ha masificado en los últimos años especialmente en menores de 18 años. ¿Qué está pasando en los hogares de nuestra región? Esa es la pregunta sin respuesta, porque las conductas de nuestros adolescentes son el reflejo de que algo no anda bien al interior de las casas.
El consumo de alcohol durante la adolescencia tiene muchas implicancias en la adultez. El alcohol es una sustancia adictiva que crea una dependencia similar a la de las drogas. En el caso de los adolescentes, además ese riesgo es mucho mayor.
Un estudio realizado en Estados Unidos y publicado en la revista médica Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine demostró que un 47% de las personas que comienzan a consumir alcohol antes de los 14 años desarrollan una dependencia en algún momento a lo largo de su vida.
El alcohol es la droga que mayores problemas conlleva a los hogares y está permitida. Las cifras ponen a Magallanes en los primeros lugares de los ránkings nacionales de enfermedades que están matando a nuestra población. Pero no basta con las políticas públicas, la solución también debe venir desde los hogares.