En estas mismas líneas lo anticipamos en el verano, atendiendo las expectativas económicas que se generaban para 2014 en nuestro país. Se nos viene un año difícil y no sólo para Chile, la desaceleración será a nivel mundial. Y ya se empieza a notar.
El débil crecimiento de 2,8% que registró la economía en marzo y que llevó a que el primer trimestre terminara con una expansión de 2,4% -la menor en dos años- reforzó el argumento entre los economistas para que el Banco Central redujera en 25 puntos base la Tasa de Política Monetaria (TPM).
Sin embargo, el alza de 0,6% del IPC en abril no estaba en los cálculos de nadie, por lo que el escenario cambió y ahora los analistas esperan que el ente rector opte por una pausa en la trayectoria de la TPM para evaluar si las causas de la inflación son pasajeras, o bien, responden a factores más permanentes.
En Magallanes, el fenómeno actual que vive nuestra economía da para preocuparse. Las mayores alzas que se han producido en los últimos meses y que repercutieron en el 0,6% de IPC de abril fueron en alimentos, salud y vivienda, conllevando a que la inflación del año tenga una variación de 2,1 por ciento. Ello lleva a los economistas avizorar que en 2014 la economía crecerá cerca de 3% y que el IPC podría superar el 4%, además de esperar nuevas bajas en los próximos meses incrementando la desaceleración.
Hoy, por ejemplo, en Magallanes con la probable implementación de la Reforma Tributaria la inversión en el rubro vivienda está a la expectativa y nadie asegura un futuro esplendor.