Los jóvenes llenaban el recién inaugurado Askari, en Galería Ipanema, el primer salón de entretenimientos, ante la incomprensión de los mayores que no entendían por qué se gastaba dinero para hacer correr una bola sobre un tablero.
Los jóvenes llenaban el recién inaugurado Askari, en Galería Ipanema, el primer salón de entretenimientos, ante la incomprensión de los mayores que no entendían por qué se gastaba dinero para hacer correr una bola sobre un tablero.