El desafío de las fronteras interiores

Dentro
de la comprensión del espacio y la generación de una comprensión mayor
de los espacios regionales se han derivado diversos procesos
conceptuales
que resulta necesarios comprender ante el actual debate en torno a la descentralización y el rol del Estado.

Historia

Como
resultado de los aspectos constitucionales y con la finalidad de
generar un aporte al Estado en 1994, el Ejército presentó un estudio de
carácter geopolítico del territorio nacional, visualizándose los
espacios territoriales que necesitaban ser atendidos en el marco de las
políticas estatales de desarrollo nacional. Junto con ello, el Ejército
propuso a las autoridades políticas enfrentar lo que conceptualmente se
denominó “Fronteras Interiores”.

Este
estudio realizó un levantamiento de escenario en el cual se establecía
una variación demográfica importante en relación a una serie de zonas
despobladas sin la presencia y administración firme del Estado, esto
llegaría a superar los conceptos fundamentales de soberanía y
jurisdicción de los países. Producto de lo anterior este análisis
establece la necesidad de tener una estructura nacional sólida ante este
tipo de situaciones futuras.

 

Alcance

En
este orden de ideas, la institución, por orden de su comandante en
Jefe, organizó un seminario orientado a esta materia, el cual fue
denominado “Conquista y consolidación de las Fronteras interiores: Una
Tarea del Ejército”. En aquella ocasión se presentó un mapa preliminar
de las principales zonas que presentan una condición de aislamiento,
registrándolas como fronteras interiores con el propósito de orientar
acciones que permitan beneficiar el desarrollo nacional.

De
la misma manera, el entonces Presidente, Eduardo Frei Ruiz-Tagle,
durante la rendición de cuenta del 21 de mayo de 1994, señaló: “Mi
gobierno está decidido a hacer una plena ocupación de la tierra, mar y
aire de nuestra patria, consolidaremos la frontera interior y haremos
una ocupación efectiva de nuestro territorio.”

Políticas

Por
su parte, el ministro de Defensa, Edmundo Pérez Yoma, durante el
desarrollo de este seminario realizó una exposición sobre “Políticas
Gubernamentales en relación a la iniciativa de la conquista y
consolidación de fronteras interiores de Chile”, donde expresa que desde
“el surgimiento de la noción moderna del Estado-Nación, el territorio
ha formado parte de sus atributos esenciales. Por lo tanto, sus límites
externos y la configuración interna ha sido preocupación permanente de
la acción de los gobiernos y de sus poderes políticos, económicos y
militares.”

Las
dos citas anteriores muestran claramente la importancia y preocupación
del poder político nacional por este tema, ya que el registro de estas
fronteras interiores ha dejado en evidencia que nuestro territorio
presenta grandes zonas donde es preciso mejorar la soberanía y
seguridad, transformándose esto para el país en una realidad donde es
preciso actuar con celeridad, efectiva y eficientemente.

Visión estratégica

Este estudio además establece como una de sus conclusiones,
que es trascendental unificar las definiciones de “zonas fronterizas
con zonas de fronteras interiores como una forma de reforzar y potenciar
la acción permanente del Estado tras el logro de un objetivo político,
ya que de alguna manera se parecen pero no son iguales”, todo lo
anterior con el propósito de poder aprovechar de mejor manera los medios
del Estado y como consecuencia mejorar las acciones y presencia en
estas zonas vulnerables del país, haciendo más efectiva la Ley de zonas
fronterizas N° 16.592 de 1966, promulgada por el Presidente Eduardo Frei
Montalva.

Como
resultado de este estudio se logró levantar un mapa preliminar que
consideró “29 zonas de Fronteras Interiores”, las que fueron
clasificadas de acuerdo a sus características.

Para
su identificación se consideró variables antrópicas y naturales. Con
esto se pudo establecer una visualización adecuada de la extensión y
composición geográfica de las diferentes áreas del país y se determino
su grado de integración al país. Posteriormente, se generó opciones para
dar la solución y mejorar su condición.

Esta
iniciativa es una muestra tangible del esfuerzo realizado por el
Ejército en su labor asesora del poder político, provocando con este
trabajo mancomunado una fuerte colaboración entre los diferentes
estamentos del Estado, siendo uno de los primeros acercamientos en el
ámbito político – estratégico posterior a la entrega del gobierno
militar, comprendiendo que “la integración de las Fronteras Interiores
constituye un desafío para la sociedad chilena, así como la unidad
nacional es un deber irrenunciable de los tiempos para civiles y
militares”.

Finalmente,
el estudio y propuestas presentadas tuvo como consecuencia una serie de
acciones realizadas en pos de “la conquista de las fronteras
interiores”, lo que contribuyó notablemente a la integración de las
zonas aisladas a los núcleos más desarrollados de cada una de las
regiones, esto trajo consigo un notable progreso en las sociedades
comunales y provinciales del país.

Proceso a mediano plazo y nuevos estudios

Con
el paso del tiempo, el concepto de fronteras interiores, desde el punto
de vista político, comenzó a variar por el de localidades aisladas y
espacios vacíos.

Elementos
que son claves para comprender la generación de diferentes políticas
públicas, pero que tienen su raíz en un proceso histórico mucho mayor.

El
trabajo desarrollado por el Ejército logró impulsar el estudio de las
zonas más vulnerables del país. De esta forma, se impulsó nuevos
estudios, que han entregado nuevos antecedentes, que permiten obtener un
diagnostico actualizando de las localidades aisladas de nuestro país.

En
primer término, se presentan los principales aspectos del estudio
realizado por la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo
del Ministerio del Interior (Subdere), en coordinación con la
Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) en 1999 que realizó el estudio
“Diagnóstico y propuesta para la integración de territorios aislados”.

El
objetivo de esta investigación fue colaborar con el Estado en lo
referido a definir e identificar los diferentes territorios aislados del
país, con el propósito de elaborar propuestas y acciones para mejor la
calidad de vida de sus habitantes y fomentar el desarrollo de estas
zonas, haciendo ver la importancia de éstas, además de visualizar que
las soluciones deben ser orientadas a mejorar la soberanía y como
consecuencia aportar en forma tangible a la seguridad nacional.

 

La organización del espacio

El
espacio geográfico presenta una de las mayores complicaciones para el
Estado, “en orden a establecer una ocupación del espacio nacional mas
armónica e integrada, en especial en los territorios en donde el aparato
estatal no tiene una presencia efectiva que asegure el cumplimiento de
los roles y funciones que poseen los diferentes órganos que la componen”
, lo anterior se produce específicamente porque los recursos son
insuficientes y por la problemática de efectuar políticas publicas que
colaboren a su progreso.

La
actualización permanente de los territorios en condición de
aislamiento, logrará mantener bajo un constante monitoreo el efecto de
las acciones y medidas implementadas en ellos, con lo cual se podrá
seguir planificando nuevas propuestas a mediano y largo plazo, es
importante considerar como estas acciones y recursos entregados por el
Estado van causando efecto en el aspecto económico, laboral y cognitivo
de los habitantes de estas zonas, disminuyendo sus carencias y
aumentando su identidad nacional.

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