Valiéndose del ingenio han logrado convertir la elaboración de tortas en una fuente importante de ingresos para sus hogares. Tres de ellas, para salvar una situación compleja, han recurrido a lo que más les gusta: la repostería.
Ellas son emprendedoras que trabajan de sol a sol. Reconocen haber encontrado la plenitud al decorar cada una de sus creaciones y sueñan con poder alguna vez establecer un local para convertirse en empresarias de la dulzura.