“Él era delicado, amante de su trabajo, incondicional y leal a su equipo, vivía por su trabajo, nunca ponía problemas, estaba dispuesto a todo lo que le pedían”.
“Era un hombre inteligente, culto, espiritual y yo sé que siempre va a estar presente en ese estudio”, comentó entre sollozos, añadiendo que: “Llamé no para hablar de Felipe, sino que para agradecer a este equipo. Quienes trabajamos allí sabemos la familia que tiene y que cada persona que estaá allí tiene una semilla de amor”.
“Quiero decirles a todos que los quiero mucho, no me da el cuerpo para estar presente. No me gusta dar pena”, finalizó.