Algas verdes, diatomeas, cianobacterias, dinoflagelados, amebas con casita, pequeños gusanos nematodes y movedizos ciliados son “el primer plato” que es comida por el langostino de los canales o Munida gregaria y la sardina común o Spratus fueguensis. Estos animalitos a su vez son comidos por los pingüinos, el cormorán común, el albatros austral y el delfín cruzado (Lagenorhynchus cruciger). El plato principal de aves a su vez constituye el alimento de otro de los grandes mamíferos de la zona, la cual es la foca leopardo o Hydrurga leptonyx, mamífero muy estudiado por los investigadores del Centro Regional Fundación Cequa.
Este variado festín ocurre en medio de hielos que flotan desprendidos de los glaciares Nueva Zelanda, ubicado en el fiordo Cuevas y el Marinelli, en el fiordo homónimo, entre otros glaciares, lo que mantiene la comida siempre “fresca” pues las temperaturas del agua suelen ser de dos grados centígrados por lo general, siendo ésta la más alta. La zona también está influenciada por los vientos conocidos como del oeste y la gran masa de hielo, uno de los principales reservorios de agua dulce mundiales, que es la Antártida.
En Chile existen alrededor de 25.000 glaciares y como causa del incremento del efecto invernadero en épocas recientes, muchos glaciares se encuentran en retroceso. Eso se explica porque la nieve que al caer se va compactando y aumentando la masa de hielo del glaciar es más escasa o se derrite más rápidamente o una combinación de ambas situaciones.
Los glaciares son “grandes masas de hielo” que se van deslizando en la zona en donde se emplazan y en el frente que está en comunicación con un cuerpo de agua se producen los desprendimientos o ruptura de los hielos. Esos que en oportunidades generan tanto ruido que desde Japón vienen a fotografiarlos. Entonces el glaciar se va “achicando”. A su vez a medida que el glaciar avanza en huecos de la roca por la que se desliza queda atrapada agua del glaciar generando lo que se conoce como lagunas proglaciales. En estas lagunas heladas, también la vida se abre paso y se han encontrado diversas microalgas y bichitos que seguro servirán de alimento a otros organismos, si bien por allí son escasos siempre se asegura un menú en el restaurant de los fiordos.
Otro interesante personaje de la zona conocido como el Dragón de la Patagonia o el Rey de los Hielos, es un pequeño insecto (Andiperla willinki) que transcurre toda su vida caminando sobre el glaciar, ¿quien dijo que hay que ser muy grande para atravesar los glaciares andando?. Este único animalito que no resiste temperaturas muy altas, se encuentra en estado de conservación, no es tan frecuente observarlo, pero si es necesario tomar todas las medidas para que su hábitat no sea destruido, contribuyendo a disminuir las emisiones de dióxido de carbono y así el calentamiento global observado en décadas recientes.
Este frágil ecosistema que constituye un restaurant de lujo para sus integrantes es imprescindible protegerlo pues en muy pocas partes del mundo es posible encontrar una biodiversidad de magnitud como está adaptada a vivir en aguas “dulces y saladas”, en el hielo, mecidos por el viento y las mareas.