en 1999. Cárdenas enfatizó que nunca fue desvinculado y que se le informó que se iba a realizar una investigación para definir qué paso con su caso; por qué nunca se le reintegró a sus funciones y tampoco se le finiquitó en diez años. “Necesito que se solucione y se reconozca que la negligencia no fue mía. Apelo al ministro de Educación y al ministro del Trabajo, porque no estoy mintiendo”, aseguró el trabajador, que continuará con el proceso pero, esta vez, con asesoría profesional.