Ese día la fiscal Wendoline Acuña pidió arraigo regional y le quedó prohibido al imputado acercarse a la víctima.
Sin embargo, el mismo lunes en la tarde, Ramón Soto volvió a la carga, pero esta vez las emprendió con la dueña de la pensión, una octogenaria mujer, a quien agredió por denunciarlo. Ayer el fiscal Fernando Dobson formalizó a Ramón Soto por lesiones menos grave en contra de María Olavarría García, de 82 años y solicitó el abandono inmediato del domicilio de la Población Cecil Rasmussen. Además le quedó prohibido acercarse a la casa y a menos de 30 metros de la víctima.