El fiscal jefe de Última Esperanza, Iván Vidal Tamayo, señalo que el día miércoles 9 de mayo la policía de investigaciones de Chile recibió una denuncia a las 17 horas donde se le señalaba que 3 personas viajaban en un furgón en el transbordador que cruza de la península Antonio Varas a Puerto Natales y llevaban una cantidad de 8 salmones de gran tamaño que estaban avaluados a la suma de 1 millón 200 mil pesos, lo que provoco que la policía de Investigaciones se constituyera en el lugar y detectaron la efectividad del ilícito pudiendo detectar además la participación de una cuarta persona que sería el proveedor para estos 3 imputados, ellos se habrían coludido de forma tal que estas 3 personas que trabajaban para una empresa externa a salmones Magallanes fueron quienes transportaron las especies, pero quien se las habría proveído seria un empleado de la propia empresa.
Se formalizo la investigación y se solicito la prohibición de acercarse al lugar, cosa que no fue aceptada por el tribunal y en el entendido que supone el tribunal que todas estas personas van a ser despedidas por este hecho.
Estas personas quedaron en libertad y 30 días para el cierre de la investigación.