Agregó, que si la mayoría de los sectores políticos y sociales están a favor de que se conserve este patrimonio cultural y nacional que forma parte de la memoria de un pueblo, entonces es inexplicable que la máxima autoridad tenga una actitud tan negativa.
Enfatizó en que conceder a la Memoria un espacio y lugar, resulta más que un derecho, es una obligación histórica, más aún cuando se refiere a un tema tan delicado como los Derechos Humanos, pues se trata de tener conciencia respecto al horror de pensar por un momento en lo sucedido con personas de su región, cuyo único delito de acuerdo a su postura es el de pensar distinto.