Pese a las acaloradas discusiones entre los legisladores, en la maratónica jornada de ayer el Gobierno no pudo asegurar los proyectos emblemáticos que intentaba dejar firme, en 23 horas de trabajo legislativo.
Los proyectos que busca aprobar el Gobierno son la simplificación de la reforma tributaria, la Carrera Docente, la Ley de Partidos, financiamiento a la política, fortalecimiento y transparencia de la democracia, además de las iniciativas que pasaron para ser tratadas en marzo; Reforma laboral, agenda contra la delincuencia y un proyecto que sanciona la colusión con cárcel.
Para el ex intendente de Magallanes, Claudio Radonich, esta carrera legislativa impulsada por el Gobierno es a su juicio una presión desmesurada y que en definitiva van en contra de las iniciativas impulsadas: “No existe ningún legislador que esté de acuerdo con la forma en que el Gobierno ha estado presionando al Congreso para poder apurar proyectos complejos que no han sido bien tratados y hemos visto que en la práctica muchos proyectos de vital importancia para nuestra sociedad, han sido mal redactados. La insistencia es por aparecer con un titular que diga que fueron aprobados los proyectos, pero sin incorporar los elementos de juicio y no respetando los tiempos para que los parlamentarios puedan revisar el contenido con calma”, señaló.
Para Radonich el Gobierno no ha escuchado a la sociedad y a los grupos que tienen distintas posiciones sobre los proyectos: “El Gobierno se ha cerrado que distintos grupos vayan al Congreso a opinar sobre los proyectos importantes”, señaló y agregó “creo que esta falta de participación y esta falta de calidad técnica de los proyectos, sumados a una mirada en menos de la labor de los parlamentarios, es un mix que va a generar leyes de mala calidad. El Gobierno cede a la participación cuando hay temas que le conviene y después se olvida de la sociedad civil que tiene derecho a ser escuchada y el Congreso es el lugar natural para eso”, dijo.
Prioridad
Para la ex autoridad regional, la urgencia del Gobierno por alcanzar los acuerdos necesarios sobre su programa legislativo, repercute en la nula priorización de las iniciativas, porque “cuando tienes tantos proyectos prioritarios, finalmente ninguno lo es. Debe haber tranquilidad para que finalmente se pueda tener participación de todos los sectores y por cierto, los parlamentarios puedan tener convicciones para poder estudiar los diferentes temas”, destacó.
Sumó que lo que Chile necesita es “menos operadores políticos y más técnicos, porque la calidad de los proyectos del Gobierno ha sido muy mala. No hay parlamentarios que califiquen que la labor legislativa sea buena, al contrario hay muchas críticas. Es un ejemplo de incompetencia instalada”.
Carrera docente
Sobre el proyecto de Carrera Docente, Radonich expresó que la iniciativa no se ha detenido en el elemento central que es la calidad de la educación para los estudiantes.
“Lo que hemos escuchado en estos dos últimos años sobre la calidad de la educación ha sido cero. Me hubiese gustado que los padres y apoderados de los colegios de Punta Arenas pudieran haber ido a exponer finalmente su opinión al Congreso, y justamente el ciclo legislativo es el que impide que los padres y apoderados puedan opinar sobre aquello que creen que es mejor para sus hijos sobre la calidad de la educación en el aula”, finalizó.