El jefe de zona de Carabineros, general Cristián Llévenes, entregó un balance de todos los días de paro. Hasta ayer eran 11 los carabineros lesionados, producto de ataques en cumplimiento de su labor y 200 el total de detenidos, muchos de los cuales registraban antecedentes policiales. Lamentó la incursión de menores de edad, sobre todo niños de 10 años, en las barricadas.
Consultado por el personal que resultó lesionado, incluido el jefe de la Primera Comisaría, mayor Hernán Benavides, Llévenes admitió que “esto nos duele mucho” y recordó que “la única motivación nuestra es cuidar a la comunidad y que sean ellos mismos los que nos agredan, obviamente que llama la atención”.