La investigación permitió establecer que a fines de marzo, como vigilante del recinto de Edelmag en el barrio Industrial, se apropió de un notebook Acer, avaluado en $ 330.000, el que sacó del recinto. En las mismas dependencias aprovechó un descuido de un empleado para arrebatarle una cámara fotográfica, la que entregó a un amigo para que se la guardara, y también se llevó un polerón.
En otra ocasión, pero también en Edelmag, sustrajo un notebook Dell, avaluado en $ 550.000, el cual tenía algunos programas computacionales, con software por un valor de cinco millones de pesos. El equipo no se lo pudo llevar, porque lo podían sorprender, así que procedió a esconderlo en el entretecho de una oficina hasta poder llevárselo. Objetivo que nunca pudo conseguir porque debido a la investigación la PDI lo sorprendió.
Pero el pasado 16 de abril, desempeñándose como guardia de Vialidad, un funcionario dejó al interior de una camioneta que estacionó frente al edificio de calle Croacia y Bories, un GPS, avaluado en
$ 150.000, el que tomó Meza y se lo guardó.
El guardia quedó con prohibición de abandonar la región y deberá firmar en la fiscalía, hasta que concluya el proceso.