Allí, Roberto Chávez Castro, de 30 años, había sido aplastado por cerca de diez barriles de cerveza, cada uno de alrededor de 75 kilos. Chávez fue encontrado por el propietario del local luego de buscarlo en las dependencias. Tras ser inmovilizado fue trasladado por los paramédicos hasta el hospital base, donde quedó internado en observación debido a las múltiples lesiones menos graves que sufrió.