En el camino, habían quedado Salfa y Vilicic, quienes fueron dejadas
fuera del concurso tras concurrir como consorcio, posibilidad que fue
desestimada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
No obstante, el escenario cambió a partir del viernes de la semana
pasada. Después de que Contraloría se abstuviera de tomar razón de la
adjudicación, argumentando que no había razón para dejar fuera a un consorcio
de empresas, el Ministerio de Obras Públicas determinó rechazar las ofertas y
llamar a una nueva licitación.
Hasta ayer, la constructora, con oficina en Santiago, no había sido
oficialmente notificada. Esperaban que ello ocurriera para evaluar las acciones
a seguir. Desde la empresa, explicaban que dependería de las razones que
expusiera el ministerio para dar pie atrás con la adjudicación, pero no
descartaban tomar acciones judiciales.
Ello, porque había expectativas. Funcionarios de Imaco manifestaron
que, según la información pública hasta ahora, no existían inconvenientes con
la oferta de la empresa, sino que la decisión de desestimar la licitación
habría estado motivada por factores externos a ellos.
Sobre la posibilidad de participar en el nuevo concurso, cuyas bases
se publicarían la próxima semana, manifestaron que evaluarán las nuevas bases y
las acciones en torno al primer concurso.
En tanto, desde el MOP manifestaron que las condiciones se publicarán
la próxima semana y que las expectativas son que las obras partan antes de que
termine el año. En esta pasada, sí podrán participar consorcios de empresas.