El imputado, que habría cortado el rostro de la mujer con el gollete de una botella, enfrenta cargos por lesiones graves gravísimas y arriesga una pena de diez años de prisión.
El imputado, que habría cortado el rostro de la mujer con el gollete de una botella, enfrenta cargos por lesiones graves gravísimas y arriesga una pena de diez años de prisión.