Un insólito espectáculo se vivió ayer en el centro de Punta Arenas, luego que un bullicioso y entusiasta grupo de primos con raíces magallánicas, participara en el desfile dominical.
Se trató de los descendientes de la familia Bravo Hernández, algunos magallánicos y otros provenientes de Santiago, Valparaíso, Viña del Mar, quienes se reunieron en Punta Arenas, para celebrar los 100 años de la llegada de su abuelo, Aliro Bravo, a nuestra ciudad.
Participación
Al mediodía de ayer, el grupo formado por más de una veintena de personas, todas impecablemente ataviadas con un gorro azul y amarillo con el nombre de la familia Bravo Hernández estampado, observaba el tradicional desfile del domingo. De hecho, fueron el grupo que con más entusiasmo entonó el himno nacional, mientras se izaba la bandera, en medio de una mañana especialmente húmeda por la fina lluvia, que acaba de caer a esa hora.
Emocionante
Para todos ellos, provenientes de la zona central y que acababan de reencontrarse con sus raíces magallánicas, las emociones eran especialmente poderosas, como reconoció, Alejandro Cerda, descendiente del patriarca de la familia: “Hace 25 años que no venía, vivo en Santiago pero crecí aquí en Punta Arenas y es muy emocionante todo esto”, indicó.
Eugenio Bravo, otro de los participantes procedentes del norte, agregó: “En Santiago y Valparaíso nos reunimos bastante seguido, casi cada dos meses. Pero ahora, es la primera vez que nos juntamos todos los del norte con los primos de Punta Arenas. En total, unos y otros debemos sumar casi 50 personas”, indicó.
Efraín Millán, también parte de la familia, expresó: “Yo soy casado con una de las hijas del caballero. Queremos recordar la memoria de don Aliro, quien llegó a Punta Arenas hace 100 años, en 1916, cuando tenía sólo 17 años. Él fue suboficial y por eso, también para nosotros es muy importante ver este desfile en que están participando los marinos y los carabineros”.
En realidad, tal y como lo reconocieron todos ellos, la marcialidad militar de los desfiles “es algo que tenemos en la sangre”.
Y entonces ocurrió lo inesperado.
Desfile inédito
Fue en medio de las entrevistas, cuando la banda de la Tercera Zona Naval entonaba los himnos previos al paso de Carabineros, cuando un capitán de esta institución, se acercó a ellos y los invitó a participar.
Gustosos y sin dudarlo, un instante, casi todos se fueron a ubicar primero, detrás de los carabineros y luego, por disposición de los mandos, fueron ubicados delante del grupo de formación.
Así, cuando llegó el momento de iniciar la marcha, todos ellos participaron con una marcialidad insospechada, esforzándose al máximo por mantener una formación y marcando perfectamente el paso.
El público, sorprendido, disfrutó de su paso y los aplaudió con entusiasmo, llevándose estas personas, probablemente uno de los recuerdos más bellos de su vida, en este paso por su querido y añorado Punta Arenas.