El miércoles se realizó el acto de celebración de los 47 años de la fundación del Instituto de la Patagonia, el cual funciona al alero de la casa de estudios superiores desde el año 1985. El acto que se llevo a cabo en el pabellón marítimo José Menéndez del Museo Recuerdo, junto a autoridades regionales invitadas, como el intendente Jorge Flies.
El director del centro de estudios, Carlos Ríos, junto con agradecer el trabajo de los funcionarios y todos quienes han formado parte de la historia del Instituto, hizo hincapié en los avances institucionales y científicos alcanzados en los últimos años, como también, en los desafíos y proyecciones que enfrenta la iniciativa impulsada por el Premio Nacional de Historia, Mateo Martinic Beros.
Entre los puntos que el directivo destacó en su discurso, están el fortalecimiento continuo de las distintas áreas de investigación del Instituto y, además, lo que se viene en términos de infraestructura, con importantes proyectos que dotarán al recinto de nuevas instalaciones. Según informó Ríos, el que presenta un mayor adelanto es el inmueble que dará vida a un Centro de Documentación y que, desde octubre de 2015, se está construyendo dentro de las dependencias del Museo del Recuerdo. “Este edificio albergará la historia de la región en fotos, periódicos y manuscritos, que quedarán digitalizados para el uso de toda la comunidad regional e internacional. Tendrá, además, una sala de investigación y un taller de restauración”, comentó. Luego agregó que, aledaño a esa estructura, se levantará también un moderno Centro de Visitantes que vendrá a robustecer el Museo del Recuerdo. Éste contará con el financiamiento del Gobierno Regional.
Otra de las iniciativas en que se detuvo fue el Laboratorio de Hidrodinámica Ambiental que se proyecta dentro de los próximos años. “Estamos en una condición bastante afortunada ya que contamos con profesionales hidráulicos de alta calidad para emprender un desafío que para nosotros es nuevo y que es el modelamiento de situaciones hidrológicas en Magallanes, ya sea en embalses, represas, ríos, puertos, etc. de manera tal, de poder predecir allí, sus potenciales efectos en las comunidades circundantes”, explicó.
Con todo esto, el encargado de dirigir el Instituto de la Patagonia concluyó, tras la ceremonia, que el reto mayor, de aquí en adelante, estará en “ser capaces de proyectar todo esto hacia el futuro”. A su juicio, “acá estamos en una etapa crítica, porque ahora viene el recambio generacional de científicos, académicos, y tenemos sobre nuestras espaldas un legado bastante poderoso que tenemos que visualizar muy bien”. Por lo pronto y a nivel institucional, afirmó que el Instituto de la Patagonia se ha venido desarrollado en total sintonía con dos líneas prioritarias de investigación de la Universidad: el poblamiento en altas latitudes y la biodiversidad de ambientes acuáticos y terrestres.