El juez accedió al peritaje tras recibir un informe de peritos de la Universidad de Chile, de parte del Consejo de Defensa del Estado y los parientes del menor, que sostendrían nuevos antecedentes respecto al crimen del niño, ocurrido hace 32 años. Según la perito Carmen Cerda, el menor fue raptado y su data de muerte no superaba las 72 horas, al ser hallado por los policías, a quienes se les ha cuestionado su versión entregada a la justicia.