El Juzgado de Garantía acogió a trámite la querella criminal que presentó el director del Liceo Juan Bautista Contardi, Raúl Alvarado, en contra del atentado que todos los que resulten responsables del atentado que sufrió la sede de calle Otto Maggens.
Encapuchados ingresaron la madrugada del lunes al establecimiento, para lo cual rompieron uno de los ventanales de la parte posterior. Una vez al interior se dedicaron a realizar destrozos, rayar los muros y esparcieron en todas las salas y la cocina donde se preparan los alimentos polvo químico de los extintores. Las mesas y sillas fueron sacadas de las salas de clase. Los trabajos de los más pequeños de pre kínder, kínder y primeros básicos, fueron destruidos. Los libros de clases y de la biblioteca también sufrieron el ataque vandálico. El desorden, vidrios rotos y bombas de pintura en los muros era parte del desolador panorama, lo que obligó a suspender las clases.