El joven de 16 años recorrió 300 metros por las calles de Cardiff, Gales, apoyado sólo por una muleta y a tránsito muy lento. La imagen emocionó a los cientos de personas que se apostaron al costado del camino para aplaudir al chileno y a todos los que han llevado el símbolo olímpico.
Silva fue vitoreado durante su recorrido, el cual cumplió en compañía de su madre, Brenda Toledo, quien sí portó la bandera chilena durante algunos minutos.