Han transcurrido 3 meses desde aquella exigencia ciudadana, que se ratificó en las numerosas manifestaciones ciudadanas durante el paro del gas, y el gobierno recién parece haber tomado una decisión concreta para reemplazar a una Intendenta y un equipo de gobierno que han tenido un desempeño inoperante, con nula sensibilidad social y que ha tratado de múltiples formas de negar información, así como de confundir y de dividir a la ciudadanía organizada de Magallanes.
Fuimos los primeros en exigir esa renuncia y hoy creemos que se avanza en ese sentido.
Creemos firmemente que nuestra región de Magallanes se merece un gobierno que esté verdaderamente a la altura de las exigencias actuales y futuras de su desarrollo, de sus requerimientos económicos, culturales, sociales, energéticos y de calidad de vida sustentable para todos sus habitantes.
La Intendenta y su equipo político fueron parte de la causa del problema originado en enero pasado en la región y por eso creemos que ellos no pueden ser parte de la solución.
Es lo que exigimos en enero y es lo que seguimos demandando en nombre de la ciudadanía organizada de esta región.