El 14 de mayo España decidió retirar la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaviones nuclear estadounidense USS Abraham Lincoln a raíz de la escalada de tensión con Irán. ¿Es posible que el despliegue militar de Estados Unidos en el Golfo Pérsico haya generado la decisión del retiro porque dispone de información sobre un plan secreto de Estados Unidos para atacar Irán o quiere evitar ser parte directa de un conflicto, aunque su influencia en Medio Oriente es clave siendo uno de los vendedores de armas más importantes de la región? La presencia de la “Méndez Núñez” como escolta del portaaviones Abraham Lincoln desde el 11 de Abril pasado, supone un hito militar para la Armada española, pero su misión tiene una vertiente comercial. España, a través de Navantia, participa en un importante concurso para la venta de 20 fragatas a Estados Unidos que se resolvería en el año 2020 con un contrato estimado en 17.000 millones de euros. Una riqueza histórica, cultural, comercial y genética, une los lazos indiscutibles entre España y Medio Oriente y a nivel geopolítico la relación tiene nuevos giros desde hace una década, a partir de la cuantiosa venta de armas a países la región, que inciden directamente en los conflictos y sus consecuencias. Aunque las empresas españolas destinan su producción principalmente a Estados de la Unión Europea y de la OTAN, las ventas a la península arábiga y a otros de dudosa reputación en derechos humanos se han disparado en los últimos años. España tiene una política de venta a a un amplio número de Estados fiables, pero en la lista aparecen también los sauditas y otros a los que se venden equipos militares. Arabia Saudita se colocó entre los principales destinos de los productos de defensa españoles. Tomando todas las ventas en su conjunto, España exportó armas por valor de 4.347 millones de euros en 2017, más del doble que en 2012. Estos volúmenes colocan al país ibérico en el séptimo puesto mundial por volumen de exportación de defensa con Arabia Saudita quién es el tercer cliente con mayor peso, lo que implica pocas restricciones en los criterios españoles de venta a países con riesgo de represión. La plataforma Armas bajo Control, integrada por las organizaciones más activas en este terreno como son Intermón Oxfam, Amnistía Internacional, Greenpeace y FundiPau detectó altas transacciones con Arabia Saudí y otras ventas preocupantes a 17 países. Las exportaciones más relevantes han tenido como destino países árabes a parte de Arabia Saudita a Egipto, Omán o Bahréin y sin considerar en este comercio de armas la situación de inestabilidad existente en la región de Oriente Medio y en concreto por la influencia regional y su participación directa o indirecta en los conflictos en Medio Oriente y Golfo como son los casos de Yemen y Siria. En 2014 se han autorizado exportaciones de material de defensa a países que están embargados tanto por Naciones Unidas como por la Unión Europea. Por ejemplo a Irak se autorizó la exportación de armas por valor de 95,8 millones de euros y a Libia se han exportado armas por varios millones de euros.