Estamos
sorprendidos con los audios del caso Hermosilla, que han demostrado
como la élite, maneja sus temas con total tranquilidad a espaldas del
chileno que cumple con todo, para ser un buen ciudadano y pagar
contribuciones, impuestos e IVA.
La
situación, es que una vez más se demuestra que la justicia si es
política, hay una relación no regulada del ascenso al poder en la esfera
de la justicia y del Poder Judicial. Para ascender en el poder judicial
no basta con la meritocracia, no basta con ser intachable, ser
estudioso, se necesitan ayudas adicionales,” ayudas políticas” de igual
forma en el Ministerio Público, para llegar a lo más alto, hay que tener
un empujón de la política, si o si, hay que tener la venia de un
político, siendo que debería ser la Justicia, un verdadero “perro”
contra otro Poder del Estado.
Porque
razón, si los ciudadanos elegimos a los integrantes del Poder Ejecutivo
y Legislativo, aún no podemos imponer nuestra soberanía popular en el
Poder Judicial, no es novedad que, dentro de este lugar, también hay
periodos de campaña; al no existir democracia interna, no hay
competencia, y si no hay competencia no gana el consumidor final, que
somos nosotros.
Como
seria si nosotros fuéramos los que elegimos al nuevo fiscal regional, o
si pudiéramos elegir al fiscal nacional, o quizás a los integrantes de
las salas de las Cortes de Apelaciones, como seria que cada cierta
cantidad de tiempo fuéramos nosotros quienes validáramos su eficacia y
trabajo.
Ante
los graves hechos de inseguridad; cuando me refiero a inseguridad, es
tan amplio el concepto, que va desde el asalto en la via pública, como
el robo de sus fondos de su cuenta corriente, el mal uso de sus
impuestos e incapacidad para perseguir el delito, corrupción, uso de
licencias fraudulentas, enlaces con el crimen organizado y un sinfín de
tramas que no son de un país desarrollado.
Debemos
pensar, y plantear que la justicia chilena actual, no está ni cerca de
ser la “Dama de la Justicia”. Aquella famosa estatua de la Justicia es
una de las representaciones más populares en el imaginario colectivo.
Una mujer con los ojos vendados sostiene una balanza y una espada, para
así demostrar que la verdadera justicia debe ser objetiva, equitativa y
firme a la hora de decidir. Sus orígenes se encuentran en la diosa
griega Temis y la diosa romana Justitia.
En
tiempos del Gobierno Abierto y Democrático, donde el ciudadano es un
gran fiscalizador y, donde la frase de abogado Hermosilla nos ha dejado
claro que los funcionarios que imparten justicia son pagados con
nuestros impuestos, y que son ellos los que deben atenerse solo a sus
funciones que les indica la ley, es necesario para el pueblo de Chile,
pensar que, si bien debe existir una campaña para la promoción de un
cargo de importancia dentro de estas instituciones, debe ser ser de cara
su propio pueblo y no entre ellos mismos. Los que ponen la música
debemos ser nosotros, la sociedad toda, a quienes nos roban, asaltan y
estafan, y que somos los que pagamos impuestos para mantener una
ineficiente y mal llamada “Justicia”. De esta forma podremos premiar a
los que hacen su trabajo bien, y del mismo modo podremos deshacernos
finalmente de quienes no satisfacen el aplicar justicia, con justicia.