Anoche, la apuesta del técnico Marco Antonio Figueroa le duró 24 minutos. A partir de ahí, Lanús fue ampliamente superior en su cancha, humillando a un equipo chileno que terminó con nueve jugadores, expulsados producto de la misma desesperación.
El 4-0 fue justo y pudo ser peor. En menos de 10 minutos los azules recibieron tres goles (24’, 30’ y 32’) y dejaron ver una seguidilla de falencias defensivas que fueron aprovechadas de manera fugaz por el cuadro transandino.
La línea de cuatro no funcionó: Paulo Magalhaes, Osvaldo González, Albert Acevedo y José Rojas no dieron tono y eso lo supo leer Lanús, que con goles de Santiago Silva y un doblete de Lucas Melano se puso rápidamente 3-0 arriba.
El plantel sintió el duro golpe, pero pese a ello intentó la reacción y entre los últimos 15 minutos del primer tiempo y los 15 iniciales de la parte complementaria pudieron dar con el gol, aunque Buenos Aires nada quería con los azules.
El descuento nunca llegó, pese a que siempre estuvo cerca, y cuando la U más luchaba, llegó un nuevo balde de agua fría. A los 68’ nuevamente la defensa fue pillada mal parada y Lautaro Acosta no perdonó. 4-0 y todo cuesta abajo.
Como si fuera poco, a los 80’ Johnny Herrera salió con la pierna en alto y con fuerza desmedida por lo que vio inmediatamente la tarjeta roja. Luciano Civelli, que había entrado a los 78’ debió colocarse los guantes, ya que no quedaban cambios. Cuatro minutos más tarde todo se hizo aún más negro. El paraguayo Juan Rodrigo Rojas por un foul.