Las regiones no importan

Con creciente desesperación las fuerzas vivas de la Región de Magallanes contemplan, mas no pueden hacer por ahora, como transcurridos tres meses de la segunda cuarentena del año la situación no tiene para cuándo terminar. Lo que si los recursos de las empresas y los empleos hace rato se están terminando, eso es lo único claro. Diarias y largas filas de personas en las puertas de las notarias lo evidencian, no van a firmar escrituras sino finiquitos, empleos que se acaban y no habrá otros en reemplazo.
 La evidencia empírica demuestra que la estrategia llevada a cabo en el país en la lucha contra la pandemia, ha sido errada. Presionada por sectores sesgados ideológicamente frente a un gobierno en marzo débil hoy casi inexistente, se ha logrado concretar el ideal socialista que el país debía paralizar y el Estado hacerse cargo de soportar los costos. Solo paralizó el país, pero el Estado ha sido absolutamente negligente en asumir costos que además exceden a sus capacidades, ya que el país lleva casi siete años sin crecimiento efectivo y la mayor destrucción comenzó en octubre de 2019, hecho que parece el gobierno cree haber “saneado” y lo eliminó de su discurso, seguramente el plebiscito blanqueo todo ese desastre.
  Este país se maneja y desde siempre por parámetros centralistas, y ello es posible por el control de las elites. La elite del centro se ha encargado con eficacia, que no surjan elites en cada región, ella impone a los “representantes” de las regiones que en realidad son de ellos mismos, impuestos por partidos también centralistas. Los funcionarios públicos de las regiones son mentalmente dependientes de sus casas matrices de Santiago, por lo que no hay riesgo alguno siquiera discrepen de las instrucciones y protocolos impartidos desde la capital. Aunque jurídicamente podrían hacerlo y obtener mucha mas autonomía. Usted conoce el lema: “quien nada hace, nada teme”
   A propósito de las elecciones múltiples del próximo año y mas precisamente las de Abril que ahora incluyen las de convencionales a la convención constituyente, ya empezaron los movimientos para que dos actuales parlamentarios “regionales” proyecten su poder e influencias trayéndose ellos sus candidatos desde Santiago, haciendo lo mismo que los partidos cuando ponen candidatos al congreso. Es así que una diputada trae a una  abogado del ministerio del interior o sea de La Moneda de Piñera y el abogado defensor de un aun senador, tratan de instalarse en dichos cargos pasando por alto que existen personas capaces y suficientes en Magallanes, al final todo tiene que cambiar, incluida la constitucional, para que todo siga igual: Santiago manda, las regiones sumisamente obedecen.
  Es por lo mismo que la autoridad regional es incapaz de enfrentar que esta región terminara viviendo de sueldos de funcionarios y de subsidios sumida en la pobreza, comercio arruinado, turismo arruinado, minería desaparecida, ENAP arruinada, salmoneras en riesgo, precio de la lana en el suelo. Todos lo dicen, las cuarentenas largas son peores que la enfermedad, solo ha servido para causar ruina, nadie respeta las medidas. Y la autoridad, toda y de todo nivel, ninguna respuesta, ningún plan concreto y coherente solo molestia por los reclamos, seguramente a la intendente le molesta que los ciudadanos hagan uso de su libertad hoy conculcada. El Estado es constitucionalmente responsable de este daño, pero aquí habrá que lamentar que se pudo evitar tanta ruina y la autoridad opto por lo mas fácil: hacer nada. Lo de siempre, las regiones no cuentan, hasta que nosotros aguantemos, tanta eficiencia y eficacia gubernamental nos están matando.

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