De esta forma, la comunidad magallánica pudo disfrutar de saltos, acrobacias y todo tipo de piruetas, especialmente cuando les tocó a los profesionales, que en cada actuación demostraron todos sus habilidades arriba de la bicicleta.
Y quienes más se deleitaron y disfrutaron de esta jornada fueron los niños, que no perdieron oportunidad para pedir algún autógrafo a los competidores profesionales los que muy amablemente les firmaron algún papel, afiche, incluso más de alguno pidió le firmaran sus poleras.