Los intensos trabajos de reparación de los pavimentos de las calzadas de diversas calles y avenidas de Punta Arenas constituyen una evidencia del progreso urbano, financiado con los aportes de todos, a través de los programas que en tal sentido desarrolla el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) y que ejecutan empresas contratistas.
No obstante, durante los últimos días, los trabajos se intensificaron en lugares cercanos a los establecimientos educacionales, como por ejemplo, la esquina de Chiloé con Waldo Seguel, donde una de las dos vías ya fue reparada y se trabaja en la otra.
También se esperaba que la cuadra de avenida España, entre Menéndez y Colón, esté despejada de materiales y carteles y pudiera estar habilitada completamente hoy.
Sin embargo, hay otros lugares que requieren reparación urgente, aunque no estén cerca de escuelas o colegios, pero que sí tienen un intenso tráfico vehicular y peatonal.
Uno de esos lugares se ubica en avenida España al llegar a Independencia, a partir casi de Balmaceda, donde el pavimento presenta un alto grado de avería el cual obliga, incluso, a subirse al bandejón central de la avenida cuando se desplazan de norte a sur, por la calzada oriente (la que queda hacia el mar, no hacia el cerro) de esa vía.
Antes, en la misma avenida España, pasado Colón, otro hoyo de respetables dimensiones amenaza a los automovilistas con su profundidad y anchura.
Y más hacia el sur, pasado Boliviana, otro tanto que se repite al llegar a Bellavista.
Pero no es todo.
En la esquina de Avenida Salvador Allende con Márquez de la Plata, la calzada sur de esta última arteria ya es una verdadera trinchera, profunda y con posibilidades de ensancharse y profundizarse aún más con las lluvias, la escarcha y la nieve.
Por si no fuera suficiente, en diversos sectores periféricos o semi periféricos de Punta Arenas, los hoyos también están presentes.
Mencionar, otra vez, la zanja que existe en Rómulo Correa con Avenida Bulnes podría resultar inoficioso, pero aún está sin reparar, al igual que los hoyos que se encuentran en Angamos con avenida Bulnes, en ambas calzadas y que irritan y atormentan a los automovilistas.
Y en la Prolongación Condell también hay hoyos, en las inmediaciones de la población “Aves Australes”.
Y en Rómulo Correa, a dos cuadras de la esquina con la avenida Frei, y al final de la calle Manuel Aguilar.
También los pavimentos están dañados en diversos puntos del Barrio 18 de Septiembre y hasta en las calzadas de la Costanera del Estrecho ya hay hoyos, que empezaron con una pequeña “picadura” en el concreto y que van creciendo con lentitud, pero con seguridad.
Y más al centro, en Jorge Montt con Carrera y antes de llegar a la avenida Colón, el pavimento también está en malas condiciones, pero en la esquina con Carrera Pinto, el hoyo es de tamaño mayor: podría ser incluido en las ligas mayores por su tamaño y peligrosidad cuando los automovilistas deben virar a la izquierda, en dirección a la Costanera.
Las empresas constructoras han realizado un buen trabajo hasta aquí, con el clima a su favor. Ha habido reclamos porque algunas personas no se enteraron a tiempo del cierre de una determinada calle, pero otros vecinos señalan que es el precio del progreso.
Las molestias son temporales, dicen los vecinos de la parte baja de Pérez de Arce, pero los alumnos, padres, profesores y apoderados del Colegio Pierre Faure, situado en las inmediaciones de ese establecimiento educacional, esperan que sea lo más corto posible y la calle y algunos pasajes adyacentes ya esté habilitados para cuando el clima se ponga más hostil.
Eso mismo esperan los vecinos de calle Armando Sanhueza y los de la avenida Pedro Aguirre Cerda donde aún persiste un hoyo, en la primera, y donde deben quedar pavimentadas las dos calzadas de esa avenida, entre la Costanera y España, antes del otoño-invierno.