La baja pluviometría, alta evapotranspiración y la intensidad de los vientos que normalmente existen en la región, generan un déficit hídrico de importancia, que afecta en forma importante la producción de forraje aportado por las praderas expuestas a esta condición agroclimática. En consecuencia, la productividad del ganado, tanto ovino como bovino, cuyos rendimientos dependen en gran medida del recurso. Por ello han estado incentivando el uso de instrumentos, como es la Ley 18.450 de fomento al riego y drenaje, como también algunos programas de Indap, con el objetivo de revertir esta situación, buscando una mayor eficiencia en la utilización de los recursos hídricos disponibles.