Según testigos, el animal deambuló por las calles y ante la presencia de transeúntes huyó por varios patios de viviendas hasta quedarse en el del inmueble antes mencionado. Por ello, un vecino alertó a Carabineros y al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). El personal del Cuadrante 5 de la policía uniformada debió acordonar el sector ante la masiva presencia de curiosos. Tras casi dos horas del operativo, los funcionarios del SAG decidieron sacrificar al puma debido a que “constituía un grave peligro para los habitantes del sector”, según señalaron, ya que el animal se encontraba muy intranquilo por la muchedumbre que rodeaba el sitio. A las 23.14 horas se escucharon dos balazos que terminaron con la vida del puma, pero que desataron la ira y el repudio de algunos vecinos.