Pero la tranquilidad volvió al recinto, como aconteció con Julia Navarro, propietaria del local Nº 10 “Flor del Estrecho” (en la foto), quien manifestó sentirse más aliviada al retomar las ventas y ofrecer una variedad de productos del mar. “Dos semanas sin trabajar fue terrible, porque nosotros vivimos de esto”, comentó. “Pero a partir de ahora estamos normalizados”.