Los hechos quedaron al descubierto cuando el propietario llegó pasadas las 13 horas y se percató que al interior del domicilio se encontraba todo desordenado y faltaban joyas avaluadas en más de tres millones de pesos. El afectado que resguardó su identidad indicó que desconocidos habrían ingresado en la mañana, luego que él junto a su familia salen a trabajar y a clases, por lo que señaló que ingresaron por una ventana muy pequeña entre las 7 y las 13 horas. El afectado realizó de inmediato la denuncia, por lo que en el lugar trabajó personal de la PDI, que efectuó el levantamiento de huellas y evidencias que puedan dar con él o los autores del ilícito.