El plan considera tres alternativas. La primera consiste en entregar facilidades administrativas para que los colegios en toma puedan funcionar en otros establecimientos compartiendo infraestructura de este modo los alumnos no se arriesgaran a repetir el año.
La segunda alternativa considera la posibilidad de que las actividades académicas de los colegios en toma se realicen el lugares alternativos como por ejemplo bibliotecas.
En último caso se contempla la alternativa de habilitar a los alumnos en un registro especial para dar exámenes a final de año. En este caso los sostenedores entregarían el apoyo pedagógico, en conjunto con el Mineduc