La aprobación de casi mil millones de pesos por parte del Consejo Regional, permitirá que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo pavimente la calle Eusebio Lillo, entre Daniel Cruz y Thomas Cochrane, generando un terraplén tanto vehicular como peatonal que se alza sobre el estero existente, encausando las aguas que descienden por dicho cauce.
El seremi de Vivienda y Urbanismo, Fernando Haro, junto con valorar la voluntad del Cuerpo Colegiado, relevó el impacto que tendrá dicha obra vial para la comunidad.
“Esta es una obra que dará solución a la conectividad vehicular, y particularmente seguridad peatonal a los vecinos de los barrios Domingo Espiñeira y Pablo Neruda, este último seleccionado al alero del Convenio Minvu-Gore para ser intervenido por el Programa Quiero Mi Barrio, que además constituye una medida Presidencial, por lo que estamos hablando de una mirada integral que beneficiará no sólo a su área de influencia directa, sino que también a la comuna en su conjunto.”
“Por ejemplo -indicó- la consolidación urbana del sector sur poniente, que abarca iniciativas como el Parque Manuel de Salas, que también forma parte de las medidas presidenciales, el Programa Barrios Comerciales, o el Plan de Ciclovías de Avenida Salvador Allende, entre otros.”
El proyecto dará continuidad a la vialidad existente en el sector sur- poniente de la ciudad, que se ve interrumpida por el Zanjón del Río de la Mano, con una inversión de 959 millones de pesos y cerca de 300 metros lineales de acera y calzada.
De igual forma se ven beneficiados los barrios aledaños, ya que dicha vía forma parte de una red de importancia estructural, uniendo el sur-poniente con el centro- norte de la ciudad, específicamente poblaciones como Cerro Primavera, Lomas del Canelo, Nelda Panicucci, y Barrio 18 de Septiembre, sector emblemático por su origen de autoconstrucción y que hoy día está consolidado en términos urbanos.