El alto consumo de alcohol a temprana edad en adolescentes, podría tener relación con la aparición de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y otras enfermedades asociadas.
El
estudio fue realizado por el Centro de Investigación y Estudio de
Alcohol en Adolescentes, y que se sigue desarrollando en el laboratorio
de función y patología neuronal liderado por el doctor Waldo Cerpa,
subdirector del Centro de Excelencia y Biomedicina de Magallanes
(Cebima).
Para
desarrollar la práctica, se utilizó modelos de estudios en jóvenes que
fueron sometidos a consumo de alcohol en tiempo breve. El resultado se
basó en la aparición de una serie de marcadores inflamatorios y de
estrés oxidativo que estaban alterados, y que tienen relación con
patologías vinculadas con dificultades en la memoria que afecta la
calidad de vida en la tercera edad.
“Cuando
los adolescentes beben en grandes cantidades no solamente se están
predisponiéndo para una adicción cuando sean adultos, sino que están
generando daño en su cerebro, porque tienen una capacidad más sensible
para metabolizar alcohol que las personas mayores”, dijo Cerpa.
La respuesta
El académico agregó que este grupo (los adolescentes) bebe en un período de tiempo breve, mientras que los adultos que beben en exceso, lo hacen en tiempo más largos o durante la semana.
“Si
somos capaces de intervenir algunos de estos mecanismos, a través de
moléculas bioactivas extraídas de plantas y algas endémicas de la Región
de Magallanes (zonas antárticas y subantárticas), podríamos prevenir
algunos de los posibles daños cerebrales producidos por beber en exceso,
sobre todo en los jóvenes”, agregó Cerpa.
Cifras en Magallanes
El
Décimosegundo Estudio Nacional de Consumo de Drogas en Población
Escolar, 2017, realizado por el Senda, reveló que el 29,4% de los
jóvenes de la región declaró haber bebido en el último mes. La
percepción de riesgo llegó al 65,6%.
País
A
nivel nacional, 1 de cada 5 adolescentes entre 12 y 18 años declaró
haber consumido alcohol durante el último mes. Lo más preocupante es que
2 de cada 3 escolares ha tenido al menos un episodio de embriaguez en
el último año.
El
doctor Waldo Cerpa recomienda retrasar lo más posible el inicio de la
ingesta de bebidas alcohólicas entre la población hasta que el cerebro
esté formado, es decir, los 23 a 25 años.
Jesús Nieves – jnieves@elpinguino.com