Todos gozaban de sus destrezas en las exhibiciones que realizaba, ganándose el cariño y respeto de la comunidad, que siempre le manifestó cariño.
El entrenamiento que el año 2002 recibió el pastor alemán en la Escuela de Adiestramiento Canino en Santiago, fue para cumplir labores de orden y seguridad, vale decir, registro y ataque a delincuentes, y proteger a su guía.