Siguiendo esta línea, el jefe del GORE manifestó que el desafío para su administración es mucho más que realizar obras, porque hay construcciones que son muy sentidas y han estado postergadas, lo que, a su juicio, implica hacer un gran cambio en materia económica y social.
“El lema que he adoptado es hacer realidad lo imposible; hay que gestionar los proyectos que parecen olvidados”, dijo Storaker.
De esta forma, indicó que los Ministerios le ofrecieron todo el respaldo para desentrabar los planes que están en carpeta y no han mostrado avance por diversos motivos.
“No ha sido fácil recorrer esta historia y saber dónde están parados”, dijo, añadiendo que ese conocimiento le permitirá recurrir a los organismos pertinentes para otorgarles velocidad de ejecución.