La
subsecretaria de Telecomunicaciones, Pamela Gidi, estuvo esta semana
Magallanes, en el marco de la visita oficial que realizó el ministro de
Bienes Nacionales, Felipe Ward, y la subsecretaria de esa cartera,
Alejandra Bravo, quienes se reunieron con autoridades regionales y de la
comuna de Cabo de Hornos, en el contexto de implementación del Plan
Navarino.
“Contar
con el apoyo del ministerio de Bienes Nacionales para fomentar e
incentivar el despliegue de redes de telecomunicaciones confirma el
compromiso de nuestro gobierno por buscar fórmulas que hagan llegar los
beneficios de la conectividad digital a todos los lugares de Chile. Hoy
(ayer) estamos en Puerto Williams haciendo este anuncio, ya que esta
localidad será crucial para el tendido submarino de la Fibra Óptica
Austral y que sin duda será la puerta digital para que todos los
habitantes de esta región extrema puedan subirse a la sociedad digital.
Que una persona hoy no pueda contar con Internet, es coartar su calidad
de vida, es ponerle barreras para su desarrollo educacional o
profesional, y nuestra tarea es revertir esa marginalidad digital”,
señaló Gidi.
Asimismo,
agregó que “el objetivo del convenio es que Bienes Nacionales nos
facilite el acceso a terrenos fiscales que permitan conectar
digitalmente vía fibra óptica a Isla Navarino mediante la instalación de
la infraestructura necesaria. Específicamente, para que se ancle la
Fibra Óptica Austral, que va a permitir que toda la región tenga
Internet de banda ancha, y además, recibir terrenos para que se instalen
antenas de celulares”.
– Conductividad
Austral, la empresa regional que se adjudicó la ejecución del tramo
terrestre de la obra, explicó que el material que trajeron desde China
sirve indistintamente para tendido aéreo o soterrado. ¿Qué prefiere
usted?
“Nos
gustaría que los cables de todo Chile estuvieran soterrados y que
existiera una conciliación entre en el desarrollo tecnológico y el
medioambiental. Desde esa perspectiva, obviamente soterrado”.
– ¿En qué se topa para que ello ocurra?
“El
problema es que cuando se licitó el proyecto en el gobierno pasado,
técnicamente fue contemplado solo aéreo. No se presupuestó, adjudicó,
licitó, ni se aprobó en el Congreso, un proyecto soterrado”.
– En términos concretos, ¿qué significa eso?
“Significa
que no hay fondos y ese costo que podría ser marginal, no lo es, porque
asciende a 1.600 millones de pesos extras. Entonces, si fuera por
preferencia solamente, por consideraciones medioambientales, visuales,
sería soterrado”.
– La empresa ha señalado que está dispuesta a pagar la mitad de ese sobrecosto que usted señala.
“Tal
cual, por eso como Subtel hemos estado trabajando en un proyecto
técnico-jurídico para entender qué significa. Porque igual, aunque sea
la mitad, son 800 millones de pesos, que no están en ningún presupuesto.
También estamos trabajando con el Gobierno Regional, que está muy
interesado en hacerlo factible. Aún estamos a tiempo, porque no se ha
iniciado la construcción del proyecto. Estamos tratando de solucionar de
la mejor manera posible un problema que se heredó”.
– Aun
cuando está previsto que la fibra óptica esté operativa en 2020, faltan
dos años. ¿Qué acciones está desarrollando Subtel para que en el
intertanto la Internet en la región no sea tan intermitente como es ahora?
“El
subsidio del Estado es de 63 mil millones de pesos, casi 100 millones
de dólares, y estamos enfocados en apoyar que esto salga en tiempo y forma,
de la mejor manera posible. En el intertanto, el llamado a las empresas
que proveen el servicio es que sean lo más responsables posible,
entendiendo que también les va a llegar competencia luego”.
José Benítez