Adriana Barrientos, trabajadora del refugio de Codda, agradeció este gesto que considera “ayudará a pasar un invierno menos frío, ya que la madera alcanza para calentar los caniles (galpones de 30 metros de largo) por gran parte de la temporada”.
Este donativo se suma a la ayuda constante que ha realizado Nova Austral los últimos tres años, mediante la entrega de alimento para los perros. Hoy la protectora alberga más de un centenar de canes y gatos a los cuales se da un hogar, se alimenta y se les cuida hasta encontrarles nuevos dueños.