Los padres manifestaron que “debemos exigir que nuestros hijos se eduquen”.
Además, con la premisa de que “los padres tienen el deber, los hijos el derecho y el Gobierno la obligación”, consideraron que esta problemática se estaba usando de forma política por parte de “terceros” que, a su juicio, se aprovechan de la situación y frente a lo cual exigieron, “la educación no se puede politizar”.