El Pentágono decidió elevar su nivel de alerta en todas las bases militares estadounidenses, de cara a la conmemoración del décimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
“Esto no es en respuesta a ninguna amenaza particular sino que es una medida preventiva”, aseguró el vocero de Defensa, George Little.
La normativa entró en vigencia ayer y permanecerá hasta el domingo, y se dio a conocer un día después que el jefe del Pentágono, Leon Panetta, señalara que la posibilidad de otro ataque terrorista devastador “sigue siendo muy real”.