No
cabe ninguna duda que a partir del diciembre 2019 todo cambió en el
mundo a partir de la primera pandemia del siglo XXI causada por el
COVID-19. El distanciamiento físico y las cuarentenas han hecho que las
plataformas digitales y audiovisuales sean el mecanismo de vinculación
social (laboral y familiar) sumado a ello que tengan un mayor
protagonismo en cuanto a la información diaria que recibimos.
El
uso de nuevas tecnologías se ha convertido en una poderosa herramienta
para la divulgación científica. Los avances en el área y la utilización
de plataformas digitales, permiten generar un puente entre el mundo
científico y la sociedad, contribuyendo a la divulgación del
conocimiento, buscando motivar el pensamiento crítico y reflexivo de los
cibernautas.
Según
datos de la empresa de tecnología y telecomunicaciones ENTEL, durante
la primera quincena de abril, el tráfico de internet ascendió a
11.706.469 gigabytes y en la segunda quincena del mismo mes, alcanzó
11.377.722 gigabytes. Lo relevante de esta información es que se supera
el tráfico de la red antes de la aparición del COVID-19, masificándose
de manera importante el uso de internet en el país.
Atendiendo
la relevancia del recurso internet en tiempos de pandemia, la
divulgación científica ha encontrado en diferentes herramientas
tecnológicas la forma de compartir conocimiento de forma más lúdica y
entendible, ya sea a través de videoconferencias via streaming, videos
de Youtube, o las aplicaciones educativas e interactivas que invaden
nuestros dispositivos. Así como también las redes sociales de mayor
impacto tales como Facebook, Twitter o Instagram, que poseen un ritmo
importante de publicaciones.
En
este sentido, y con los canales de comunicación ya reconocidos, hay que
buscar romper el hermetismo que caracteriza al mundo de la ciencia,
intentando que la información comúnmente compartida entre científicos,
se abra y fluya a la comunidad que hoy está ávida de respuestas, pero
que posean sustento y validez, siendo ese el valor agregado que un
científico puede entregar.
Para
el Centro Regional Fundación CEQUA, el contacto permanente con la
sociedad a través de la divulgación científica es un objetivo
permanente, por lo cual también hemos sido parte de esta adaptación
digital, buscado contribuir por los diferentes mecanismos de
comunicación implementados en pandemia, y con la creatividad para poder
llegar de forma clara, lúdica y simple a la comunidad en general,
particularmente a la comunidad escolar, quienes han tenido que
desarrollar, en escasos meses, habilidades digitales para mantener un
ritmo de enseñanza online, radial o por televisión.
Esto
nos ha transformado en un real aporte educativo al reforzar algunos
contenidos curriculares que entrega el Ministerio de Educación,
apuntando a estrechar las brechas que la educación en su modalidad
online deja entrever y continuar colaborando con el desarrollo de la
ciencia en la Región de Magallanes.