El Mandatario se refirió en esos términos a la nueva demanda presentada el lunes por Nicaragua contra su país ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en un intento de que ese tribunal le conceda una plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas desde su costa en el Caribe.
“Consideramos esta demanda como una demanda improcedente, infundada, como una demanda inamistosa, como una demanda temeraria, una demanda sin ninguna posibilidad de éxito”, dijo el Jefe de Estado.
Nicaragua quiere además que la CIJ declare el “rumbo exacto” de la frontera marítima entre ambos países, más allá de los límites trazados por su sentencia el 19 de noviembre de 2012 que le concedió derechos económicos sobre 75.000 kilómetros cuadrados en el Caribe.