En
una mirada profundamente personal, veo con gran preocupación la demora
que esta teniendo la administración de justicia en esta zona. De sabido
está que los diversos Tribunales han adoptados medidas para prevenir los
contagios tanto para sus funcionarios como para quienes actuamos como
abogados o como usuarios, ya sea como demandante o demandado, así como
para quienes actúan como peritos o testigos.
Pero
¿que pasa con los juicios que están en etapa de recepción de prueba
testimonial? Hasta el momento, todos reagendados a la espera de que cese
el estado de excepción constitucional. ¿Y que pasa si esto se mantiene
todo el año? ¿Deberemos esperar? ¿Que pasa con aquellos que dependen de
una sentencia para su subsistencia como los trabajadores, o quienes han
sido victimas defraudes y les siguen descontando dineros de sus cuentas
corrientes, que pasa con los arrendadores que no pueden recuperar sus
propiedades? Y así infinitos casos de personas que dependen de una
sentencia para hacer valer sus derechos.
No
se trata de buscar responsables, ni juzgar las razones o motivos del
porqué de estas situaciones, ya que es absolutamente entendible que se
tomen medidas preventivas, pero también es cierto que tenemos que
comenzar a ponernos en la alternativa de que esto tendrá para rato y que
de alguna forma u otra los Tribunales deberán buscar la forma de poder
solucionar esto, ya que finalmente se están afectando los derechos de
las partes al no poder acceder a la justicia.
Mucha
responsabilidad tenemos también los abogados, quienes no hemos sido
participes de elevar propuestas a las autoridades, hemos dormido
esperando, quejándonos, discutiendo en la trastienda de lo difícil que
se ve una pronta reactivación de las causas, pero a su vez como gremio
tampoco hemos aportado en soluciones, quizá porque es mejor esperar,
quizá porque no les afecta a todos, quizá porque se ve mal o simplemente
porque no hemos tenido la cohesión suficiente para llamar la atención
sobre estos temas.
Lo
cierto es que la justicia esta tardando más de la cuenta, y los juicios
se están demorando demasiado, nuestros clientes no tienen voz ni son
escuchados muchas veces, pero como abogados somos receptores de la
preocupación de muchos de ellos de la excesiva demora en la tramitación
de las causas, lo cual ha forzado a muchos a tomar acuerdos que no son
favorables, pero que, atendida la situación actual, pareciese ser la
única opción.
La pregunta es: ¿Qué es lo correcto?, ¿esperar? ¿Tomar cartas?
Para finalizar los invito a una reflexión de Martin Luther King Jr.:
La
Cobardía pregunta: ”¿Es esto seguro?”, la Conveniencia pregunta: «¿Es
esto políticamente correcto?» la Vanidad pregunta: “¿Es esto popular?”
Pero la Conciencia pregunta: “¿Es esto correcto?”. Y llegará un momento
en el que uno debe tomar una posición que no es segura, ni políticamente
correcta, ni popular, pero que uno debe tomarla porque la conciencia
dice que es lo correcto.