Según la Encuesta Casen
2020, a nivel nacional, dos millones setenta mil personas se declararon
pertenecientes a un pueblo indígena, mientras que en la Región de
Magallanes, 36 mil personas declararon pertenecer a pueblos indígenas,
correspondiendo al 20% de la población regional.
Para
Conadi, la austral Región de Magallanes tiene una importancia especial,
por acoger a dos de los pueblos indígenas que provienen desde tiempos
precolombinos, los kawésqar y los yaganes, además de un importante
número de mapuche williche que llegaron desde Chiloé en la época de la
formación de nuestro país.
Siguiendo
las políticas dirigidas a los pueblos indígenas establecidas por el
Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, hoy nos encontramos trabajando
especialmente por la reactivación económica de los pueblos indígenas.
En
el caso de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi),
recientemente cerramos la postulación al concurso que financia obras de
riego y drenaje por 90 millones de pesos, y disponemos de 260 millones
anuales en fondos concursables, exclusivamente para el desarrollo y el
emprendimiento indígena en la Región de Magallanes.
Durante este periodo, hemos apuntado a mejorar el diseño de los
proyectos, adaptados a las características específicas de nuestros
beneficiarios, valorando la cosmovisión, los conocimientos y las
prácticas que los pueblos exhiben en la relación con sus pares y con su
entorno, lo que se condice especialmente con la protección del medio
ambiente y el desarrollo sustentable.
También debemos destacar la importancia de articularnos con otras instituciones, tanto públicas como privadas, sociales
y educacionales. Ello nos permite apalancar más recursos para las
familias pertenecientes a pueblos indígenas, así como un enfoque de
apoyo integral a sus necesidades, y oportunidades para comercializar sus
productos, incluso a través de la exportación, como lo hemos logrado en
convenio con ProChile.
No podemos dejar de lado el financiamiento para emprendimientos indígenas urbanos, un aporte
que muchas veces ayuda a las personas a iniciar sus propios negocios o a
jefas de hogar que pueden dar una mejor calidad de vida a sus hijos,
considerando que según los datos de Casen 2020 la población indígena
urbana ya llegó a un 81,21%, donde sólo un 18.79% queda viviendo en
zonas rurales.
En
este sentido, también hemos dispuesto financiamiento para los planes de
negocios indígenas urbanos, que buscan mejorar las condiciones
competitivas, consolidación de
emprendedores y empresarios indígenas, y un apartado especial para
incentivar la generación de recursos autónomos por parte de las personas indígenas adscritas al Subsistema de Seguridades y Oportunidades.
Es
un hecho que producto de la pandemia hemos pasado por muy malos
momentos, pero tras visitar numerosas familias y comunidades indígenas
del país, tengo la certeza de que con el apoyo del Gobierno del
Presidente Sebastián Piñera y con el empuje de los emprendedores
indígenas, Chile se recupera.