El edificio de la Segunda Compañía de Bomberos, la Bomba Chile, uno de los edificios que integran el Circuito Patrimonial de Punta Arenas, será recuperado, reparado y modernizado, pero el nuevo proyecto deberá contemplar el cambio del frontis de la edificación.
Así lo confirmó a Diario El Pingüino el superintendente del Cuerpo de Bomberos de Punta Arenas, Claudio Miranda.
Miranda dijo que se determinó un segundo llamado a licitación, porque en el primero se apreció que la ubicación del dañado cuartel impediría el trabajo de quienes se hicieran cargo de las obras, ya que los medios de la constructora no podrían operar ni por el frente, ni por la parte posterior, que da a la ribera del Río de Las Minas, y porque, además, hay construcciones en los sitios aledaños al edificio.
Por esa razón, se adoptaron las medidas pertinentes y se adecuaron las bases de la nueva licitación convocada por el Gobierno Regional y se espera que en octubre se pueda estar superando la situación.
Para recuperar adecuadamente el cuartel de la bomba “Chile” se destinó por parte del Consejo Regional de Magallanes, la suma de 1.600 millones de pesos.
Con ese monto se espera, de acuerdo con los antecedentes recabados en fuentes oficiales, ampliar el acceso al edificio, con el fin de permitir guardar el material y la salida de hasta tres carros bomberiles en caso de emergencia.
Además, será necesario demoler el frontis, ya que se trata de una de las construcciones más antiguas del sector, levantada con ladrillos, pero sin los necesarios pilares y cadenas de concreto que lo sustenten de acuerdo con las normas de construcción actuales, con garantía de seguridad para sus ocupantes y usuarios.
También esos fondos permitirán la reparación del segundo y tercer piso y la construcción de dependencias administrativas y de habitación para los voluntarios.
Como se ha publicado, el añoso, pero hermoso cuartel de la Bomba Chile, sufrió graves daños estructurales debido al efecto del desborde del Río de Las Minas, en marzo de 2012.
Posteriormente, un incendio intencional registrado en la madrugada del 19 de septiembre de 2014, destruyó las dependencias de los pisos superiores.
Actualmente, el edificio se encuentra cerrado, con sus accesos tapiados con planchas de zinc y cadenas y candados en las puertas, como medida de protección para evitar nuevos siniestros, a la espera del resultado del nuevo llamado a licitación.