Ni siquiera el haberse reunido con el propio ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, logró cambiar la percepción fatalista que tienen hasta este momento sobre la reforma educacional los integrantes de la Confederación de Padres y Apoderados de Colegios Particulares Subvencionados de Chile (Confepa), que por estos días se encuentran en Punta Arenas, para participar de un encuentro con los actores locales para debatir los proyectos que impulsa el Gobierno en materia educativa.
Para la presidenta nacional de la organización, Erika Muñoz, se trata de una motivación ideológica más que de mejorar la calidad de la educación en Chile.
“Creemos que aquí hay intereses políticos para llevar adelante una reforma ideológica elaborada entre cuatro paredes por gente que cree saber mucho de educación pero que no tienen ni la experiencia ni el conocimiento de lo que se vive al interior de los colegios. Si de verdad les interesaba la educación pública, habrían comenzado por mejorar la educación municipal”, afirmó Muñoz.
Por su parte, Ricardo Barría, director nacional de la Corporación de Colegios Particulares de Chile (Conacep), señaló que “esta es una mala reforma” y que existe incertidumbre entre los sostenedores y los propios padres y apoderados, junto con invitar a una Marcha Nacional de los Papás para el próximo 11 de octubre en todas las regiones, incluida Punta Arenas.