Ese día, cerca de las 22.30 horas, Isabel Torres Díaz transitaba por el pasaje Julián Fox cuando desde el patio de una vivienda salieron tres perros de raza, pertenecientes a la imputada Alicia González Galindo, los que procedieron a morder a la víctima provocándole contusiones múltiples, mordedura de perro rodilla izquierda, de carácter leve, según el diagnóstico del médico de turno en el hospital regional.
La mujer fue socorrida por una vecina que pasaba por el lugar, regresando luego los animales al inmueble de su propietaria.
En el requerimiento que presentó el fiscal Felipe Aguirre en contra de Alicia González, deja establecido que “los perros recorren el sector sin ningún tipo de medidas de seguridad, permaneciendo el portón abierto, quedando los animales en disposición de causar daño a los transeúntes”.
Este caso deja como enseñanza la importancia de mantener muy bien encerrados a los perros, para que no deambulen por las calles.