Según lo explicó la autoridad, los encargados de la institución educativa negaron que los niños hayan sido expulsados, pero sí reconocieron que le solicitaron a los padres que buscaran matrícula en otra escuela.
“En el caso que no encuentren matrícula, el establecimiento deberán recibirlos el próximo año, eso se lo manifesté a la plana directiva”, aseguró el seremi.
A su vez, explicó que la escuela les había ofrecido a los apoderados que los niños acudieran a clases durante la tarde para que “recibieran una atención más personalizada, con reforzamiento en los ramos de matemática y lenguaje, considerando que presentaban cierta hiperactividad”, afirmó Muñoz, no obstante, algunos apoderados no habrían aceptado la medida.